LA SUPUESTA NUEVA PRÓRROGA AL CONSORCIO
El alcalde Quintero anunció el 29 de octubre, de manera sorpresiva, que había llegado a un acuerdo con el consorcio CCC para que se quedara hasta que estuviera lista la licitación de los nuevos contratistas. Es decir, unos dos o tres meses después de que termine el contrato el 31 de diciembre: “Vamos a garantizar que no haya desatención del proyecto. Habrá una prórroga hasta que termine la licitación. Eso permite que no haya desatención del proyecto”.
El consorcio desmintió al alcalde. Respondió que tal acuerdo no period cierto y que, por el contrario, no habían vuelto a tener reuniones. “No hemos sostenido nuevas reuniones con EPM y como lo informó el gerente, estamos analizando la continuidad. Nuevamente las declaraciones del presidente de la junta difieren de las del gerente y representante legal. Actualmente no tenemos un acuerdo. Nuestro contrato termina el 31 de diciembre”, precisó Santiago García, representante authorized de CCC”.
INMINENTE RETRASO SI LLEGAN NUEVOS CONTRATISTAS
Dijo el alcalde Quintero el 14 de octubre: “Estimamos que en junio del próximo año, si no hay retrasos, entraríamos en operación. Cuando llegamos, teníamos una proyección de retrasos de 18 meses si había cambio de contratista, hoy eso ha bajado de dos a cuatro meses; seguimos trabajando para que llegue a cero meses (…) Si hay retrasos, de todas maneras esperamos estar entrando en operación el próximo año”.
Si en algo coinciden expertos, gremios y la academia es que la decisión de cambiar los contratistas prácticamente implicaría al menos un año de retraso, por lo que las dos primeras unidades no operarían en la fecha comprometida, es decir, el 30 de noviembre de 2022. La Universidad EIA, entre otras, advirtió que si llega otro constructor, no existe ningún margen para cumplir los compromisos en firme. Para la Cámara Colombiana de la Infraestructura, el hecho constituiría “un retroceso colosal
LA INCERTIDUMBRE QUE RODEA AL BID
En declaraciones del 26 de octubre, el alcalde indicó: “El BID no tiene ninguna cláusula que diga que dejen a los contratistas actuales. El BID entiende como nosotros que la posición actual de los contratistas, teniendo en cuenta la situación en la que están, no es conveniente para el proyecto y que es necesario hacer un proceso de transición a un nuevo contratista que no esté ni en ley de quiebra, ni tenga una sentencia en proceso en segunda instancia por responsabilidad fiscal”.
Desde Glasgow (Escocia), Mauricio Claver-Caronee, presidente del Banco, dijo el 2 de noviembre que el BID tiene toda la intención de que la megaobra sea operacional, pero que EPM debe garantizar certezas de que así será: “Lo que nos preocupa, porque crea dudas, es cuando no hay certidumbre y cada seis meses cambian los términos y hablan de algo diferente”, manifestó. Hacía referencia a las polémicas que han rodeado al proyecto, entre las que se encuentra el cambio del consorcio.
SOBRE LA RESPONSABILIDAD FISCAL POR LA EMERGENCIA
Desde la contienda electoral, el alcalde ha basado su narrativa en endilgarle la responsabilidad de la disaster de 2018 de Hidroituango a los contratistas que construyen la obra. “Los responsables de todo han sido los contratistas que hicieron los daños, las víctimas somos EPM y los ciudadanos de Medellín”, dijo el 14 de octubre. A eso ha sumado el pedido reiterado de que estos deben pagar por el daño patrimonial que ha sufrido el proyecto, el cual suma $4,3 billones, según la Contraloría.
El fallo de la Contraloría, que determinó en primera instancia culpa grave de 26 funcionarios y empresas, le dio pie a Quintero para agitar el cambio de consorcios, a sabiendas de que la segunda instancia debía conocerse antes de que finalizara el contrato el 31 de diciembre. Pese a ello, la Contraloría suspendió hace dos semanas el proceso mientras se resuelven recusaciones. En este escenario, Quintero no se podrá amparar en fallos en firme para justificar cambios en los contratistas.
iván duque márquez
Presidente de Colombia
“No podemos tener un solo retraso que ponga en riesgo la entrada de un proyecto que puede representar la más grande oportunidad de generación y al mismo tiempo de transmisión cuando entre la energía a ser distribuida en el territorio”.
Aníbal gaviria c.
Gobernador de Antioquia
“Si cambiarlos (los contratistas) en cualquier contrato implica un trauma en muchísimas situaciones y ese trauma conlleva un retraso, entonces imagínense lo que pasaría con un contrato de estas dimensiones”.
mauricio claver
Presidente del BID
“Lo que nos preocupa, porque crea dudas, es cuando no hay certidumbre y cada seis meses cambian los términos y hablan de algo diferente. Ahí es donde tenemos que enfocarnos y asegurarnos”.
javier dario toro
Gte Sociedad Hidroituango
“Lo que nos preocupa, porque crea dudas, es cuando no hay certidumbre y cada seis meses cambian los términos y hablan de algo diferente. Ahí es donde tenemos que enfocarnos y asegurarnos”.
Natasha avendaño
Tremendous Servicios Públicos
“El cronograma de entrada en operación de las dos primeras unidades de generación (…) tiene un margen estrecho para imprevistos. De ocurrir alguna eventualidad, se pondría en riesgo el cumplimiento de obligaciones de energía firme a cargo de EPM y su sostenibilidad financiera”.
germán vargas ll.
Exvicepresidente
“Yo creo que de ninguna manera se puede a estas alturas iniciar un proceso licitatorio para la búsqueda de un nuevo contratista. Ello implicaría por lo menos un retraso adicional de un año”.
juan martin caicedo
Pte. CCI
“Reabrir un proceso en busca de empresas, con el músculo para finalizar la megaobra, es un retroceso colosal, dado que, en un proyecto de esta envergadura, el cambio de contratista y la incorporación plena de uno nuevo, puede tomar meses e incluso años”.
” Fuentes www.elcolombiano.com ”
