La disaster ha quedado atrás. Es el mensaje que traslada Meliá, la mayor hotelera de España, en sus resultados del tercer trimestre, un periodo crítico para la compañía al recoger toda la temporada estival y que ha saldado con una clara mejora de los resultados.
En concreto, los ingresos obtenidos en los nueve primeros meses de 20201 por el grupo de la familia Escarrer, excluyendo plusvalías, fueron de 520,6 millones, cifra un 21% superior a la registrada en el mismo periodo de 2020, aunque todavía un 62,4% inferior a los niveles de 219.
No obstante, si se miran solo los tres meses de verano (julio-septiembre), se comprueba el fuerte salto dado por la compañía al haber crecido su cifra de negocio un 161,7% frente al mismo periodo del año pasado. Los gastos operativos, excluyendo extraordinarios, solo se incrementaron un 1,8% hasta septiembre, comparado con el mismo periodo de 2020, se recortaron un 48,1% en relación con 2019.
El beneficio mejoró un 64,6% hasta septiembre, (+86,4% en el tercer trimestre estanco), y el ebitda (beneficio bruto operativo) continuó su tendencia positiva hasta los 64,6 millones de euros, (+165,3%).
Los buenos resultados de la hotelera responde, en gran parte, a la positiva evolución del Caribe, mientras que los destinos mediterráneos y Canarias se han resentido con fuerza, especialmente, de las restricciones a la movilidad de los turistas británicos.
En este contexto, la demanda experimentó una doble velocidad, registrando los destinos más accesibles y dependientes del turismo doméstico y de proximidad las mejores ocupaciones, superando incluso los niveles registrados en 2019, mientras los más expuestos a la demanda internacional acusaron la ralentización de mercados como el alemán o el británico.
Ventas de activos
Meliá llega a la recta remaining del año con una liquidez de 439,5 millones y 2.811,9 millones de euros neta, lo que supone haber incrementado sus compromisos financieros en 208,1 en el último año. Si se excluyen los contratos de alquiler incorporados en los últimos 12 meses, la deuda neta es inferior en dos millones a la registrada a 30 de septiembre de 2020.
Agustín Rivera. Málaga
La compañía, no obstante, tiene como prioridad seguir reduciendo deuda y, para conseguirlo, prevé realizar ventas de activos, desinversiones que se sumarán a la protagonizada el pasado mes de junio, cuando traspasó a un vehículo de Bankinter ocho establecimientos hoteleros.
“El tercer trimestre de 2021 confirma la senda de recuperación atisbada hacia el final del segundo trimestre, con una temporada de verano sólida, aunque irregular, y una estimación moderadamente positiva para el cuarto trimestre, basada fundamentalmente en la recuperación de los viajes internacionales, y en la evolución de los segmentos corporativo y negocio (MICE)”, señala Gabriel Escarrer, consejero delegado de Meliá.
Entre los aspectos más positivos del trimestre destaca la capacidad digital del grupo, con más del 55% de las ventas centralizadas atribuidas al canal propio Melia.com y al programa de fidelidad MeliaRewards; así como su fuerte posicionamiento en resorts de categoría superior y lujo, cuya demanda se ha incrementado por encima de la media, con tarifas medias superiores en un 4% a nivel world respecto a las registradas en el mismo periodo de 2019, y superiores en hasta un 15% en los hoteles vacacionales españoles.
Meliá incorporó 16 hoteles, con más de 3.600 habitaciones, en los nueve primeros meses de 2021, con un claro foco en destinos del Mediterráneo como
España, con cuatro hoteles, Grecia y Malta con tres hoteles cada uno, dos en Italia y uno en Portugal y en Albania. El otro foco de expansión fue Asia, con un nuevo lodge firmado tanto en China como en Indonesia.
Además, Meliá confía en continuar incorporando establecimientos durante el ejercicio en España, Portugal, Albania, Caribe y Vietnam, que podrían superar las 6.000 nuevas habitaciones hasta remaining de año.
” Fuentes www.elconfidencial.com ”