Muchos se desviven por llegar a la clase alta, dando la espalda al lugar del cual salieron y lo clasifican como vulgo.
A los ‘arrepentidos’, amigo lector, ubíquelos en el contexto que más se adecue a su parecer, ya que fácilmente se entreveran entre los seres humanos rondando en otra dimensión ‘intelectual’, aún no debidamente definida por las ocasiones que aprovechan, o desaprovechan, producto de su incertidumbre por los entretelones de las conjeturas; llegan así a la dubitación, que es el camino que los conduce al error, al que luego lo quieren justificar con el ‘arrepentimiento’. Pero lo hecho está y no hay vuelta atrás.
Las intenciones son justificar o pasar como si nada, por el solo hecho de utilizar el término ‘arrepentido’, expresado como excusa para negar su culpabilidad o sustraerse de la responsabilidad de ese subproducto del intelecto que es la falta de raciocinio, acometido de manera inhábil y pecando de confiados o desconfiados al desoír las voces de la experiencia; para luego erigirse en seguidores de metodologías prosaicas del saber de los que sin conocimientos, manifiestan cierta ‘solvencia’ y ser partes de otra clase social, dando la espalda al lugar del cual salieron y que clasifican despectivamente de vulgo, sin caer en cuenta que se apartan de donde provienen y de la sana sapiencia de las sensatas opiniones que con la verdad en la mano y con una vasta experiencia los orientaba a mejores destinos. Luego de haber intentado penetrar en una esfera más alta de la sociedad para ellos indescifrable y desconocida, y al no poder alcanzarla, deambulan cabizbajos por senderos de la desesperación, confundido, endeudados; pero eso sí, ufanos de haber aspirado pasar a la clase alta, como si a esa estructura social se llegase por el orgullo vanidoso cobijado bajo sombra del oropel. Al ver lejos sus vagas aspiraciones, se tornan en ‘arrepentidos’. Pero como el arribismo es un fenómeno psychological, al poco tiempo vuelven a caer en el mismo error, así van despersonalizándose. (O)
César Antonio Jijón Sánchez, vía a Daule
” Fuentes www.eluniverso.com ”
