La buena noticia para el sector turístico es que, tras el duro golpe sufrido con el Covid-19, el mercado ya muestra claros signos de recuperación. De acuerdo a lo reportado en el Barómetro Viajala 2021, la situación se ha revertido y las aerolíneas nacionales se acercan a sus niveles pre-pandemia, especialmente en el mercado doméstico.
La mala noticia es que esta recuperación está segmentada: los viajes de ocio están regresando con fuerza, pero el turismo de negocios amarga con números bajos y retornos lentos. Así, se registra que casi el 90% de los viajes de trabajo han sido cancelados.
Para el especialista Thomas Allier, CEO y cofundador del buscador de vuelos Viajala.com.mx, el Covid-19 provocó una revolución en la forma de hacer turismo que impactó mucho más al sector empresarial. “Aunque el turismo de ocio se detuvo durante la pandemia, actualmente vemos signos claros de una reactivación. Las personas están cansadas del encierro y buscan viajar para descansar, descubrir nuevos lugares y regresar a sus destinos favoritos. Sin embargo, en el caso del turismo corporativo, las reuniones presenciales ya no son vistas como una necesidad a la hora de hacer negocios”.
El buscador acaba de presentar su reporte anual de tendencias de viaje, Barómetro Viajala. En la actual edición se analizó la reactivación turística en el país, y las tendencias de viaje de la nueva normalidad. Uno de los elementos que sobresale en el análisis es la transformación del turismo corporativo. De acuerdo al Consejo Mexicano de la Industria de Reuniones (COMIR), para agosto de 2021, la recuperación de eventos y de viajes corporativos es tan solo del 50 por ciento con respecto a los años anteriores.
“La alta productividad del home office está cambiando la forma en que las empresas evalúan la necesidad de los viajes de trabajo. Esto tiene un alto impacto en la industria aeronáutica, ya que -según datos de PwC, antes de la pandemia, los viajeros de negocios solo representaban el 12% de los pasajeros transportados, pero generaban más de la mitad de los ingresos, llegando en algunos casos hasta el 75%. Esto ocurría ya que el turismo corporativo era más estable, no tenía temporada baja y operaba con mayores márgenes de ganancia dado que los boletos suelen comprarse en tarifas altas, flexibles y en muchos casos en segmentos preferenciales”, comenta Allier.
El nuevo “Business Lifestyle”
Hasta el 2019 las empresas asumían los altos costos del turismo corporativo, sin embargo, la pandemia ha mostrado las ventajas de la virtualidad. Ante esto, se abre espacio un nuevo tipo de turismo de negocios: el de los nómadas digitales.
El aumento de empresas con esquemas de trabajo remoto, el incremento de posiciones laborales dónde lo único que requiere una persona para trabajar es de un dispositivo móvil y conexión a internet, junto con la forma de ver el trabajo de los millennials más jóvenes y centennials, hace que para muchos ya sea una posibilidad trabajar desde dónde quieran, recorriendo el mundo.
“Estos nuevos viajeros de negocios planean y realizan sus trayectos de forma distinta. Organizan los viajes con más calma, analizan la relación precio-calidad y suelen pasar temporadas más más largas en sus destinos. Aunque esto significa un impacto para las empresas de turismo tradicional, abre la oportunidad para formatos como hostales, casas de temporada, espacios de co-living y de trabajo compartido. En la plataforma de alquiler Airbnb, hoy el 20% de las reservas son para estadías largas, de más de 30 días. Cambiamos el término de ‘business travel’ a ‘business lifestyle’, en el que hay una mayor combinación de negocios con ocio, con experiencia”, apunta Allier.
De acuerdo a las previsiones de Viajala, aunque el turismo corporativo clásico probablemente no regrese nunca a los niveles del 2019, hay un amplio margen de recuperación. “La reapertura de las actividades en Estados Unidos -principal destino de los viajes ejecutivos- tendrá un impacto positivo en el sector. De igual forma, esperamos una reinvención de las ferias, congresos y conferencias, donde habrá esquemas híbridos pero se continuarán promoviendo esquemas presenciales ya que ofrecen el valor agregado del networking”, concluye Allier.
Para Allier, es posible que el turismo corporativo clásico no vuelva a los niveles del 2019, pero aún queda mucho margen de recuperación. “Una de las principales pérdidas fue la fuerte caída de los viajes internacionales, ya que Estados Unidos es el principal destino de los viajes ejecutivos”, señala. Según él, el reciente anuncio de la liberación de extranjeros vacunados para ingresar al país es un primer paso.
