Felipe González concedió una entrevista en la que analizó la historia de los viajes del Imserso, cuando la ministra Matilde Fernández creó las subvenciones para que los mayores puedan viajar con un descuento público. El expresidente, visto lo que ha ocurrido con estos viajes a lo largo de este cuarto de siglo, reflexiona como si hoy, tras tantos años, ya nadie creyera que estos desplazamientos son electoralistas, clientelares. Pues sí, siguen siendo lo que correctamente le dijeron hace años. Y lo seguirán siendo durante años. Siempre. Porque esa period la intención y ese es el motivo porque el que no se suprimen. Ni se suprimirán.
De una manera u otra, hoy no hay ayuntamiento, ni de izquierdas ni de derechas, que no lleve a sus viejos en viajes de confraternidad, con comidas suculentas, en los que el alcalde los abraza y besa sin parar. No, no les pide el voto, pero yo y todos sabemos cómo se les manipula de manera que muchos de los mayores terminan por votar a alguien que está en sus antípodas ideológicas porque es amable y le habla del fútbol, de cocina y de pasárselo bien.
Todas las comunidades autónomas regalan bonos, cupones, vuelos o estancias hoteleras únicamente a los residentes –podrían decir directamente ‘empadronados’ para votar– so pretexto de promover la economía. Únicamente Madrid da bonos a cualquiera, resida o no en la capital, lo cual no quiere decir que la derecha no incurra en los mismos clientelismos, aunque no sea el caso de esta actuación explicit de Ayuso.
Y lo hace también el Gobierno central, que ya no puede echarse atrás y tiene que mantener un programa de placer cuando España ha estado al borde de la quiebra financiera o tiene dificultades para pagar las jubilaciones. Todo da igual: aquí hacemos de pedigüeños en Europa, pero en casa regalamos viajes.
Es puro clientelismo, aunque a medida que pasa el tiempo va siendo menos rentable porque los clientes creen que tienen derecho al viaje, y entonces el problema es cómo desprenderse de un programa que los mayores consideran que es una obligación pública.
Por algún motivo ni un país serio de verdad hace estas chapuzas. Los gobiernos han de dar oportunidades, no dinero. La repartidora de dinero period Evita, o sea la cutrez.
” Fuentes www.preferente.com ”

