“¿Por qué no dicen simplemente que Tesla construyó el Nissan, que condujo solo, que estacionó solo, que disparó y que explotó solo ?”, decía una cuenta de la línea dura en las redes sociales.
Thomas Withington, un analista de guerra electrónica, le dijo a la BBC que la teoría del robotic asesino debía tomarse “con largas pinzas” y que, al parecer, la descripción que había hecho Irán no period más que una colección de “llamativas palabras de moda”.
Excepto que en esta oportunidad sí hubo un robotic asesino actual.
La historia, sacada de la ciencia ficción, de lo que realmente ocurrió aquella tarde y de los acontecimientos que condujeron a ella, publicada aquí por primera vez, se basa en entrevistas con funcionarios estadounidenses, israelíes e iraníes, incluidos dos funcionarios de inteligencia familiarizados con los detalles de la planificación y ejecución de la operación, y en declaraciones de la familia de Fakhrizadeh a los medios de comunicación iraníes.
El éxito de la operación fue el resultado de muchos factores: graves fallas de seguridad de la Guardia Revolucionaria iraní, una amplia planificación y vigilancia por parte del Mosad, y una despreocupación que rayaba en el fatalismo por parte de Fakhrizadeh.
Pero también fue el debut de un francotirador computarizado de alta tecnología, equipado con inteligencia synthetic y ojos de múltiples cámaras, operado vía satélite y capaz de disparar 600 balas por minuto.
Esta ametralladora mejorada y teledirigida se une ahora al dron de combate en el arsenal de armas de alta tecnología para matar a distancia. Pero a diferencia de un dron, la ametralladora robótica no llama la atención en el cielo, donde un dron podría ser derribado, y puede situarse en cualquier lugar, cualidades que probablemente reconfiguren el mundo de la seguridad y el espionaje.
‘Recuerden ese nombre’
Los preparativos para el asesinato comenzaron tras una serie de reuniones a finales de 2019 y principios de 2020 entre autoridades israelíes, encabezadas por el director del Mosad Yossi Cohen, y funcionarios estadounidenses de alto rango, como el expresidente Donald Trump, el secretario de Estado Mike Pompeo y la directora de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por su sigla en inglés) Gina Haspel.
” Fuentes www.nytimes.com ”
