Indalecio Anderson, cirquero desde nacimiento, nunca había enfrentado algo related a lo que le ha tocado vivir junto con su familia por la pandemia sanitaria de Covid-19.
Los padres, abuelos y toda la familia de Indalecio han consagrado el oficio de cirquero de generación en generación, pero el coronavirus los ha afectado de sobremanera, de momento, tienen más de un mes que no dan un solo espectáculo bajo la carpa, ya que actualmente no cuentan con los permisos necesarios para ofrecerlos.
“Está difícil, para este negocio está bastante difícil, porque es un negocio familiar, tradicional, donde toda la vida hemos hecho esto, es el trabajo de nosotros por generaciones tras generaciones, y pasan esas cosas, y nos sacan de nuestro ritmo de trabajo”, menciona.
“Nosotros de toda la vida nos dedicamos a esto, son de generaciones, yo desde que nací esto es lo que hago, igual mi papá, mis abuelos, es de generación en generación, y nunca había estado tan mal como ahora”, lamenta.
Comparte que 35 personas dependen de lo que se genere en el circo, muchos de ellos han tenido que hacer cosas por fuera para poder subsistir, ya sea haciendo reveals en semáforos, o vendiendo caramelos y comidas que preparan comúnmente cuando hacen su espectáculo.
“Ahorita ‘habemos’ aquí como unas 35, como ya pasaron muchos días desde que pararon las funciones y todo esto, pues tienen que buscarle todo, y como algunos artistas y vieron que no va a ser rápido esto, pues no se les puede sostener los pagos, y se acaban los recursos, y llega el momento y hay que buscarle por donde se puede”, señala.
“Ahorita en los carros de perifoneo del circo, en esos vendemos lo que vendemos en el circo en las colonias, que son las golosinas, manzanas enmieladas, algodones, manzanas con chile y salimos en todos los carritos a las colonias y de esa manera se está manteniendo la familia… Igual los artistas se van aquí al semáforo que está frente a la Plaza Acaya, únicamente, porque los que hay en otra parte, esos sí no son de aquí”, añade.
El circo ubicado en entre Avenida Óscar Pérez Escobosa y Avenida Cristóbal Colón, tiene más del mes sin dar un present, pero a estas alturas Indalecio no sabe si lo mejor para ellos es volver a echar a andar el espectáculo, dado que no es muy optimista ante la respuesta que pueda tener la gente para asistir a las funciones.
“Va más de un mes que estamos varados, y desde que dieron la noticia de la variante Delta, estábamos trabajando, no nos suspendieron el permiso, pero igual la gente se asustó, ya no vino, muy poca asistencia, la primera semana sí estuvo regular, la segunda regular, y de ahí para abajo”, lamenta.
“Nos habían dicho que nos esperáramos dos semanas, pero ya pasó un mes, y a como está ahorita la situación, yo creo que aunque nos den permiso, la gente no va a venir, la gente no quiere nada esto. La verdad es algo que estamos pensando qué hacer, porque mover todos estos carros se necesita dinero, el recurso, y ahorita con el paso del día se desgasta todo, se acaba todo y es lo que estamos viendo, qué vamos a hacer… a mediados del mes que viene vamos a ver qué hacemos, dónde ganamos o cómo nos va mejor”, agrega.
” Fuentes www.noroeste.com.mx ”
