Blas Infante Pérez de Vargas es uno de los grandes personajes de la historia contemporánea de Andalucía: fue ensayista, político, notario y el padre del andalucismo. La concept de este movimiento de principios del XX se basa en la reconstrucción de la región y la regeneración de una España fuerte y federal. Infante nació en Casares, un pueblito de casas blancas y 6.000 habitantes en la cima de una colina donde la provincia de Málaga es casi la de Cádiz y viceversa.
La hermosa carretera MA-800 une Casares con el Mediterráneo. A la altura de su kilómetro 2 y en una zona rodeada de impecables campos y algunos muros blancos cubiertos por buganvillas está la Finca Cortesín, un conjunto de villas privadas, campo de golf y lodge.
La finca, que suma 44.000 metros cuadrados tiene unos jardines diseñados por Gerald Huggan, un nombre que quizá no diga mucho a los no versados en el sector, aunque saber que fue responsable durante años del paisajismo del palacio de Buckingham y otras propiedades reales es todo un dato.

Finca Cortesín incluye el lodge, villas y el campo de golf, así como un Seashore Membership privado a 2 km
Con una premisa así, es fácil imaginar la impecabilidad del resto del conjunto, con un lodge primorosamente encalado, lleno de luz pure, una decoración nada recargada y, por tanto, elegante que cuida con esmero a sus huéspedes, nunca más de 140, que se alojan únicamente en suites. Un complete de 67 que van desde los 50 a los 200 metros cuadrados de superficie.
“Cuando empezamos este proyecto, pretendiendo ser un hotel y resort referencia en Europa, pocos nos creyeron. Casares era un lugar desconocido y estábamos algo apartados de los puntos clásicos del segmento del lujo” comenta Javier Rivadulla, director de ventas y advertising de Finca Cortesín desde hace 14 años.

Salón de una de las suites del lodge
“El tiempo y hacer las cosas muy bien nos dieron la razón. Aquella apuesta nacida en una finca en la que no había nada ha acabado convirtiéndose en ese referente del lujo y exclusividad tranquilas que pensábamos”, indica mientras señala el árbol que se convirtió en el logotipo del lugar y a la vez conduce un bugui con el que muestra la propiedad, cuyo motor eléctrico no rompe la tranquilidad del lugar.
El Cortesín es uno de esos hoteles que son destinos en sí mismos y en los que no abandonar el establecimiento en varios días no produce ningún remordimiento, por más interesante que pueda ser el entorno, entre mar y montaña, a medio camino entre Marbella y Sotogrande.

Terraza del restaurante El jardín, uno de los tres con los que cuenta el establecimiento
Su oferta gastronómica está cubierta por restaurantes de cocina española, italiana y japonesa. El primero se llama El jardín de Lutz y está dirigido por el chef Lutz Bösing. Este sirve desayunos y cenas centradas en la cocina native.
Detalles exclusivos
El lodge cuenta con tres restaurantes y el cliente puede pedir que le pongan la mesa en los rincones más bellos del establecimiento
El segundo, Don Giovanni, que tiene al siciliano Andrea Tumbarello al timón, es una trattoria stylish que se ha convertido en el mejor italiano de la región. Para quienes se rijan por galardones, destacar que la Guía Repsol otorgó dos soles a este lugar de carpaccios, pasta casera y pizzas excepcionales.

El restaurante Kabuki Uncooked, dirigido por Luis Olarra
Finalmente, el Kabuki Uncooked es el restaurante high de la casa y donde ejerce su sabiduría gastronómica Luis Olarra, un ortodoxo de la cocina japonesa que se permite algunos matices mediterráneos en cenas memorables.
Como el Cortesín es un lodge de excepción, el huésped también puede optar por almorzar o cenar en otros lugares de la propiedad: el bar azul, bajo los olivos milenarios del jardín, en la sala marroquí, en la sala india o en la logia con vistas al Mediterráneo. Todo es proponerlo… y estará hecho.

El chiringuito de playa hace honor a la categoría del resort
Espacios excepcionales
Un spa oriental y un chiringuito único
Dos espacios excepcionales de Finca Cortesín merecen mención especial: una elegante piscina inside, la tercera del lodge, en la que dejar el tiempo pasar y que forma parte de un gran spa de temática oriental donde el private encargado de los tratamientos es originario de los países donde nació cada especialidad. “Fue algo que quiso expresamente la propiedad, tan perfeccionista como concienzuda” recuerda Javier Rivadulla, director de ventas y advertising de Finca Cortesín.
A Rivadulla, además del campo de golf, le gusta especialmente otro espacio dedicado a los clientes que no está estrictamente dentro del lodge, sino a pie del mar: un membership de playa a menos de dos kilómetros de la recepción, y al que se accede con un transporte de cortesía. Un, digamos, chiringuito… con los estándares de calidad de Finca Cortesín y una espléndida piscina sobre la playa chica de Casares, con el Mediterráneo a la vista.
Este lodge de excepción lo dirige desde hace 12 años Rene Zimmer, formado en hotelería en la escuela de Garmisch-Partenkirchen, localidad alemana donde nació el novelista Michael Ende y que es célebre en todo el mundo por la competición de saltos de esquí que se celebra el último y primer día de cada año.
Tras pasar por varios puestos de responsabilidad en Rusia y Mallorca para Orient Categorical, la precise Belmond, la familia López Granados confió en Zimmer para llevar el timón de la casa con efectividad y discreción, que es el denominador común de esta propiedad.
Espacio, agua y golf
Enormes jardines y grandes piscinas diseñadas para pocos clientes dan una sensación más propia de casa specific
Si el lujo es el espacio, este lodge es de gran lujo: enormes jardines perfectamente cuidados y grandes piscinas diseñadas para pocos clientes que dan una sensación más propia de casa specific que de establecimiento hotelero.
Si el lujo es la tranquilidad, este también es un lugar lujoso: la situación del lodge, totalmente rodeada de un hermoso campo de golf diseñado por el estadounidense Cabell B. Robinson con una veintena de variedades de flora, el bosque mediterráneo típico y el césped de Bermudas, amortiguan el ambiente exterior e inside.

Dormitorio de una de las suites del lodge
Si el lujo es la atención personalizada, en este lodge no hay nada que se escape al private, presente y pendiente en todo momento y al mismo tiempo en un segundo plano, pues la tranquilidad del huésped es la filosofía de la casa, como también lo es uno de los ratios más elevados entre cliente y empleados del lodge, algo que se nota en todos los detalles: desde el servicio de habitaciones, la restauración, la recepción y conserjería o el cuidado de los espacios exteriores.
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La intención de López Granados de tener un resort y un lodge que fueran referencia en Europa se quedó corto: desde hace años se mantiene dentro de los 50 mejores hoteles del mundo en los listados de varias de las publicaciones de más peso en el mundo hotelero y de viajes. Por algo será…
” Fuentes www.lavanguardia.com ”
