Leo con sorpresa que el alcalde de Benidorm ha puesto en marcha una agencia de viajes para vender el destino turístico. La ignorancia de nuestros políticos supera todos los límites: desconocen qué papel tienen y, en consecuencia, se meten en lo que no deben.
¿Quiere decir que en España no hay suficientes agencias de viajes privadas para vender el destino Benidorm? ¿El dinero público, que pagan los contribuyentes de Benidorm, se puede destinar a sufragar los gastos de una agencia de viajes pública, compitiendo con quienes se han de pagar de su bolsillo la puesta en marcha de sus agencias?
Este es el resultado de no entender nada. En absoluto. De no comprender que el estado, las instituciones públicas, no están para alterar el mercado metiéndose en negocios en los que hay oferta y competencia suficientes; esto es llevar a la práctica ese sueño de ser mago, de resolver todos los problemas, muchos de ellos generados por motivos diferentes a los de la carencia de agencias de viajes.
Canarias, a nivel de consejería, está montando algo que podría ser comparable a la tontería que está poniendo en marcha Benidorm, aunque por el momento el mensaje es suficientemente confuso como para no pueda hacer afirmaciones concretas sobre el engendro.
El ayuntamiento de Benidorm, como todos los demás, pero en su caso muy especialmente por sus dimensiones colosales, tiene la obligación de coordinar la promoción del destino y de dinamizarlo. Eso es todo. Y ya es. Tiene que coordinar la presencia de la ciudad en los mercados; tiene que organizar eventos que deben tender a la autofinanciación, debe apoyar a quien tenga concepts para renovar el producto, debe ordenar urbanísticamente la ciudad, etcétera. Con hacer esto bien hecho ya tiene suficiente.
Que encima el protagonista de este disparate sea un alcalde del Partido Widespread, la supuesta derecha liberal, es simplemente ridículo. Esto demuestra que en Valencia no hay nadie al mando de este partido y en Madrid no están ni se les espera. Lo de Benidorm es grave no por su cuantía sino por lo disparatado.
Nada nos puede extrañar de una clase política que no tiene capacidad para entender su papel en la vida colectiva, en la sociedad. Terminarán por estropearlo todo, ya verán.
” Fuentes www.preferente.com ”

