En México, se estima que existen alrededor de 15 casos de Esclerosis Múltiple (EM) por cada 100 mil habitantes, lo que representa poco más de 18 mil personas que viven con este padecimiento, de acuerdo con el Atlas de EM. Se trata de una condición autoinmune en la que el sistema inmunológico ataca por error la mielina —la sustancia que recubre las neuronas y permite la correcta transmisión de los impulsos nerviosos—, afectando progresivamente la movilidad, la visión y otras funciones del sistema nervioso central.
Durante los últimos años, el tratamiento de la Esclerosis Múltiple Remitente Recurrente (EMRR) ha experimentado una transformación significativa gracias a la llegada de terapias más personalizadas, seguras y cómodas. Estos avances no solo han mejorado su control, sino que también han reforzado el acompañamiento integral a las personas que viven con esta condición y a sus familias.

Más de 1,500 personas en México han recibido terapias orales innovadoras de administración intermitente que han mostrado eficacia sostenida por más de cinco años. Estos tratamientos han contribuido a reducir la progresión de la discapacidad y la tasa anual de recaídas, además de mejorar la adherencia terapéutica y permitir a las personas retomar el control de su vida cotidiana.
Desarrollada por una farmacéutica alemana, esta opción terapéutica cuenta con cobertura en instituciones públicas del país, facilitando su acceso. Su eficacia ha sido evaluada mediante estudios de resonancia magnética, los cuales evidencian una disminución de la actividad de la enfermedad y beneficios duraderos para las personas tratadas a largo plazo.
“El avance en los tratamientos nos ha permitido ofrecer a las personas que viven con EMRR alternativas con eficacia prolongada y un buen perfil de seguridad. El uso de terapias innovadoras demuestra cómo la innovación puede traducirse en control y calidad de vida a largo plazo”,señaló la Dra. Verónica Rivas, neuróloga especialista en Esclerosis Múltiple.

Esta terapia actúa reduciendo las células “auto-reactivas” responsables del daño a la mielina, lo que promueve una reconstitución del sistema inmunológico y permite que las personas permanezcan sin medicación durante periodos prolongados. De hecho, “más del 47% de las personas tratadas no presentan recaídas ni progresión de la discapacidad en los dos años posteriores al tratamiento”, comentó la especialista.
La innovación científica en el manejo de la EMRR (Esclerosis Múltiple Remitente Recurrente) ha dado esperanza a más de 1,500 personas en el país, quienes hoy pueden acceder a opciones que les permiten mantener su independencia, derribar estigmas y mejorar su calidad de vida gracias a un enfoque que combina avances terapéuticos con mayor conciencia, educación y apoyo continuo.
