Del 30 de octubre al 1 de noviembre, Ciudad de México será sede de uno de los eventos deportivos más esperados del año, el Gran Premio de México de Fórmula 1. Durante ese fin de semana, la ciudad recibe a aficionados de todo el mundo y se convierte también en una oportunidad para descubrir algunas de sus mejores propuestas de gastronomía, hospitalidad y bienestar.

Para quienes buscan aprovechar la visita más allá de las horas en el Autódromo Hermanos Rodríguez, Polanco ofrece una combinación difícil de ignorar, restaurantes de referencia, boutiques internacionales y una escena urbana que invita a prolongar los planes después de la carrera. En este entorno, Las Alcobas propone una estancia que combina el carácter cosmopolita del barrio con una experiencia de hospitalidad íntima y personalizada.
Después de la velocidad, el lujo de bajar el ritmo
Un fin de semana de Fórmula 1 se vive con intensidad, desde la emoción de la clasificación hasta la última vuelta de la carrera. Por eso, encontrar un espacio para desconectar y recargar energía forma parte de la experiencia.

En el corazón de Polanco, Las Alcobas ofrece una atmósfera íntima que contrasta con la adrenalina del circuito. Sus habitaciones y suites combinan diseño contemporáneo, comodidad y privacidad, con detalles como tinas de hidroterapia que invitan a disfrutar de un momento de descanso después de una jornada intensa. A esto se suma la atención personalizada y el ambiente residencial del hotel, que permiten disfrutar de una estancia tranquila sin alejarse de la vida gastronómica y cultural de la ciudad.
Un pit stop dedicado al bienestar

Si hay algo que caracteriza a la Fórmula 1 es la importancia de cada parada. Y aunque en la pista los segundos cuentan, fuera de ella vale la pena dedicar tiempo al descanso. En Aurora Spa, el bienestar se convierte en una experiencia inspirada en tradiciones mexicanas. Uno de sus tratamientos más distintivos es el Mayan Healing Ritual, un ritual de 90 minutos que incorpora barro de Chicxulub y conchas de lava, combinando técnicas de relajación con ingredientes vinculados al patrimonio natural de México.
La mejor celebración también puede suceder alrededor de la mesa

La gastronomía es otra de las grandes protagonistas de la ciudad, y el fin de semana del Gran Premio ofrece la excusa perfecta para descubrirla. Dentro de Las Alcobas, Anatol Kitchen presenta una propuesta de cocina contemporánea en un ambiente íntimo y sofisticado, con platillos como su sándwich de pollo estilo coreano, preparado con pollo crujiente, glaseado de chile fermentado, encurtidos y ensalada de col con ajonjolí. Ya sea para disfrutar de una cena después de la carrera, conversar sobre los momentos más emocionantes del día o comenzar la mañana antes de dirigirse al circuito, el restaurante se convierte en una parada ideal para complementar unos días repletos de deporte.
Más allá de la bandera a cuadros
La ubicación del hotel sobre Presidente Masaryk permite descubrir otra faceta de la capital. A pocos pasos, los visitantes encuentran boutiques internacionales, galerías, propuestas gastronómicas y algunos de los espacios culturales más reconocidos de Polanco. Así, entre una jornada de clasificación, la carrera del domingo y los planes que acompañan al Gran Premio, el barrio ofrece múltiples posibilidades para quienes desean aprovechar su visita a la ciudad.

La experiencia del Gran Premio también se construye fuera del circuito: en la gastronomía que descubre el viajero, en los momentos dedicados al bienestar y en la posibilidad de explorar una ciudad que siempre tiene algo más que ofrecer. Desde Polanco, Las Alcobas reúne estas experiencias en una estancia que permite sumar otra dimensión al viaje y descubrir Ciudad de México más allá de la emoción de las carreras.
Para más inspiración, visita: lasalcobas.com/es
