La exposición El tabú de la mirada reúne 25 fotografías y una instalación de video en el Centro Cultural “Los Talleres” (Francisco Sosa 29, Coyoacán) del 3 de septiembre al 30 de octubre de 2026.
A través de sus imágenes, Wolfgang H Scholz cuestiona los signos con los que asociamos a las personas ciegas y débiles visuales, como los lentes oscuros, el bastón o las dificultades para orientarse en el espacio público.
La muestra está integrada por retratos individuales y fotografías que muestran a las personas junto a familiares y amigos para explorar los vínculos afectivos y reflexionar sobre la “normalidad”.
La manera en que observamos y reconocemos a las personas con discapacidad visual es el punto de partida de El tabú de la mirada, exposición del fotógrafo alemán Wolfgang H Scholz que se presentará del 3 de septiembre al 30 de octubre de 2026 en el Centro Cultural “Los Talleres”.

Integrada por 25 fotografías y una instalación de video, la muestra propone ir más allá de los estereotipos asociados a la ceguera y la discapacidad visual para acercarse a las historias, relaciones e individualidades de las personas retratadas.
La proximidad entre el hogar de Scholz en la Ciudad de México y un organismo del DIF, dedicado a la atención de personas ciegas y débiles visuales, despertó su interés por conocer y fotografiar a quienes acudían a este espacio.
A partir de este acercamiento comenzó un proyecto que no busca únicamente realizar retratos, sino comprender las historias de vida de sus protagonistas y cuestionar las formas en que socialmente son identificados.
En algunas de las fotografías, las personas retratadas aparecen individualmente; en otras, junto a personas cercanas —padres, familiares y amigos— con quienes mantienen vínculos afectivos. Para Scholz, incorporar estas relaciones era fundamental para ampliar la mirada sobre cada individuo y mostrar que su identidad no se reduce a su discapacidad.

Los lentes oscuros, el bastón y las dificultades para orientarse en el espacio público son algunos de los elementos con los que habitualmente reconocemos a una persona ciega o con discapacidad visual. El tabú de la mirada parte de estos signos para preguntarse qué ocurre cuando la mirada se queda en ellos y deja de percibir a la persona que existe detrás de esas representaciones.
La exposición propone, así, revisar los prejuicios y las ideas preconcebidas que pueden intervenir en nuestra relación con las personas ciegas y débiles visuales.
También plantea una reflexión sobre la llamada “normalidad” y sobre quién establece los parámetros desde los cuales reconocemos a los demás.
El tabú de la mirada no solo habla de quienes aparecen en las imágenes, sino también de quienes las observan: invita al público a preguntarse desde dónde mira, qué reconoce a primera vista y qué puede permanecer oculto cuando una persona es reducida a una sola característica.
A través de la fotografía y el video, Scholz propone una aproximación que busca sustituir el estereotipo por el encuentro y la categorización por la individualidad. Las imágenes de El tabú de la mirada abren así un espacio para reconocer otras formas de relacionarnos con la discapacidad visual.
El proyecto cuenta con el apoyo del Centro Nacional Modelo de Atención, Investigación y Capacitación para la Rehabilitación e Integración de Personas Ciegas y Débiles Visuales, organismo del Sistema Nacional DIF, ubicado en Francisco Sosa 19, Barrio de Santa Catarina, Coyoacán.
Con esta exposición, Scholz da continuidad a su work in progress Caras divididas, una serie fotográfica que comenzó en los años 80 y cuya finalidad también es ir más allá de la mirada convencional. A partir del análisis del lado emocional y del lado racional del rostro, el creador alemán crea un “nuevo retrato” de las personas, un retrato que hasta entonces no había sido visible.
