Ampliar el acceso y aprovechar de manera más eficiente las capacidades disponibles se perfilan como dos de los principales retos para fortalecer la atención oncológica en México, ante una demanda que requiere infraestructura, especialistas, innovación y modelos de atención capaces de responder oportunamente a las necesidades de los pacientes.
La dimensión del desafío puede observarse tanto en el impacto del cáncer como en la demanda de atención que genera. Durante 2023, los tumores malignos ocasionaron 91,562 muertes en México, equivalentes al 11.4% de las defunciones registradas. A esta realidad se suman más de 200 mil nuevos casos de cáncer estimados al año en el país, que requieren distintas alternativas de diagnóstico, tratamiento y seguimiento de acuerdo con las necesidades de cada paciente.

Entre estas alternativas se encuentra la radioterapia, que a escala mundial es requerida por más del 50% de las personas con cáncer en algún momento de su atención. Para atender a los pacientes que pueden requerir este tratamiento, México cuenta con alrededor de 160 equipos de radioterapia. Sin embargo, la capacidad de atención no depende únicamente de cuántos equipos existen, sino también de dónde se encuentran, cómo se aprovechan y de contar con personal especializado para operarlos.
Aprovechar mejor esa capacidad es uno de los retos que ya reconoce el sector público. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha señalado entre sus prioridades optimizar el uso de los equipos existentes, fortalecer la capacidad institucional y ampliar la cobertura pública. La discusión, por tanto, apunta a cómo lograr que los recursos disponibles puedan traducirse en mayor acceso a la atención para los pacientes.

En este contexto se realizó “Transformando la Atención Oncológica en México. Del Acceso al Impacto”, encuentro convocado por Varian, el área especializada en Atención Oncológica de Siemens Healthineers, que reunió a autoridades, instituciones públicas y privadas, especialistas y líderes hospitalarios para intercambiar experiencias y analizar oportunidades para fortalecer la atención del cáncer en México.
“Hablar de capacidad en atención oncológica requiere mirar más allá del número de equipos disponibles. También importa dónde están, cuántos pacientes pueden atender, cómo se aprovechan y si existe el talento especializado para operarlos. El reto es lograr que la capacidad instalada pueda traducirse en acceso efectivo para los pacientes, y para ello necesitamos una visión compartida entre instituciones, profesionales de la salud e industria”, señaló Humberto Izidoro, Director General de Varian para América Latina.
La conversación puso especial atención en los factores que pueden incidir en el acceso a la atención oncológica. Además de la infraestructura, los participantes abordaron la disponibilidad de talento especializado, la distribución de los servicios, la eficiencia de los procesos y las oportunidades de colaboración entre los distintos actores que forman parte del ecosistema de salud.
En este escenario, la innovación también puede contribuir a aprovechar mejor las capacidades disponibles. La incorporación de nuevas tecnologías, acompañada de conocimiento clínico, capacitación y procesos adecuados, abre oportunidades para fortalecer la calidad de los servicios y desarrollar modelos de atención acordes con las necesidades de cada institución y población.

El encuentro reunió perspectivas del sector público y privado, con la participación de representantes del Instituto Nacional de Cancerología (INCan), la Secretaría de Salud de Sinaloa, el Centro Avanzado de Radioterapia (CART), la Secretaría de Salud de Tlaxcala y el Centro Universitario Contra el Cáncer, UANL, entre otras instituciones.
La agenda incorporó también experiencias internacionales. El Dr. Sérgio Becerra, de Oncovida, Chile, compartió aprendizajes sobre la transformación del acceso a la atención oncológica en ese país, mientras que Alonso Navar Gutiérrez, Ph. D., Vice President y Chief Physicist del Miami Cancer Institute, Baptist Health, abordó el papel de la radioterapia dentro de la atención integral del cáncer.
El intercambio entre especialistas, autoridades e instituciones permitió identificar oportunidades para fortalecer la capacidad de atención, aprovechar los recursos disponibles y generar esquemas de colaboración que contribuyan a ampliar el acceso, colocando las necesidades de los pacientes como punto común entre los distintos actores del sector.
