Durante mucho tiempo, la gastronomía fue uno de los muchos elementos que complementaban un viaje. Hoy, para un número creciente de viajeros, puede convertirse en la razón principal para elegir un destino.
Este cambio también ha transformado el papel de iniciativas como Miami Spice. Más allá de una temporada de menús especiales, el programa se ha consolidado como una oportunidad para descubrir algunos de los conceptos gastronómicos que hoy definen la identidad culinaria de Miami.

Al mismo tiempo, la hospitalidad también ha evolucionado. Los hoteles ya no buscan únicamente ofrecer un restaurante; cada vez es más común que desarrollen propuestas gastronómicas con identidad propia, capaces de atraer tanto a viajeros como a residentes y convertirse en parte de la escena culinaria del destino.
En EAST Miami, esta filosofía cobra especial relevancia. En lugar de concentrar su propuesta en un solo concepto, la propiedad reúne tres experiencias gastronómicas completamente distintas, cada una con una personalidad propia y una forma diferente de interpretar la ciudad.
Quinto toma como punto de partida la tradición sudamericana, con una cocina centrada en el fuego y sabores inspirados en Argentina, Uruguay y otros rincones del continente. Durante Miami Spice, presenta menús de comida y cena que reflejan esa identidad, acompañados por una selección de cócteles y vinos pensados para complementar la experiencia.

Heirloom tomato, roasted house crostini, feta cheese, herb oil
En el rooftop, Sugar traslada al viajero hacia una propuesta asiática contemporánea donde pequeños platillos para compartir, coctelería de autor y vistas panorámicas forman parte de una misma experiencia. Para Miami Spice, el concepto mantiene ese espíritu con un menú que combina sabores de distintos países asiáticos y la posibilidad de elevar la experiencia con cortes premium y un maridaje de cócteles desarrollados por el Bar Lab de EAST.
EAST Meets West: Dark Chocolate Mousse, Cherry & Chia Seeds Filling Fried Milk Balls
Por su parte, Tea Room propone una experiencia más íntima. Su menú de cinco tiempos reúne técnicas e ingredientes asiáticos en un formato pensado para quienes buscan una velada más inmersiva, demostrando cómo un mismo hotel puede ofrecer propuestas completamente distintas sin perder coherencia.

Miyazaki Roll: A5 Wagyu, Shrimp Tempura, Avocado, Mango, Yuzu Kosho Aioli, Singaporean Chimichurri.
Más allá de Miami Spice, esta diversidad refleja una tendencia cada vez más evidente: los hoteles han dejado de ser únicamente un lugar donde hospedarse para convertirse en destinos gastronómicos por derecho propio.
Porque hoy, descubrir una ciudad también significa descubrir las historias que cuenta a través de su mesa.
