Durante años, la conversación gastronómica de la Ciudad de México se concentró en colonias como Roma, Condesa y Polanco. Sin embargo, la forma en que elegimos salir a comer y disfrutar nuestro tiempo libre está cambiando.
En una ciudad donde el tráfico y los largos desplazamientos forman parte de la rutina diaria, cada vez más personas buscan experiencias memorables cerca de casa. Hoy, el verdadero lujo consiste en encontrar un lugar que combine buena cocina, hospitalidad y un ambiente excepcional sin tener que cruzar toda la ciudad.
En este contexto, Interlomas comienza a consolidarse como uno de los nuevos polos gastronómicos del Valle de México, con propuestas que apuestan por la calidad culinaria y experiencias diseñadas para disfrutar con calma.
Bajo esta visión surge ALMAR, un restaurante inspirado en los sabores del Pacífico mexicano y la frescura de Baja California. Su propuesta busca trasladar a Interlomas la sensación de una escapada frente al mar a través de ingredientes frescos, una cocina enfocada en el producto, un diseño arquitectónico que privilegia la luz y la amplitud, y un servicio cercano que invita a permanecer.
Más que un restaurante, ALMAR se ha convertido en un punto de encuentro para quienes viven, trabajan o visitan la zona y buscan una experiencia gastronómica de alto nivel sin alejarse de su entorno cotidiano.

La propuesta va más allá del menú. Con el objetivo de convertir cada visita en una experiencia distinta, el espacio incorpora actividades como talleres gastronómicos, noches de jazz, cenas maridaje y eventos especiales que fomentan la convivencia alrededor de la mesa.
Su cocina rinde homenaje a los ingredientes, técnicas y tradiciones culinarias del Pacífico mexicano, con platillos que resaltan la frescura de pescados y mariscos, así como productos de temporada cuidadosamente seleccionados. El resultado es una propuesta que equilibra tradición y contemporaneidad, invitando a descubrir nuevos sabores en cada visita.
En una ciudad donde el tiempo se ha convertido en uno de los recursos más valiosos, la cercanía también forma parte del lujo. Hoy, las experiencias gastronómicas más memorables ya no dependen de recorrer largas distancias, sino de encontrar espacios capaces de sorprender a unos minutos de casa.
