El crecimiento de eventos internacionales, celebraciones deportivas, manifestaciones sociales y concentraciones masivas en espacios públicos ha colocado a la seguridad intramuros como un elemento estratégico para proteger instalaciones, garantizar la continuidad operativa y salvaguardar la integridad de colaboradores, clientes y visitantes.
En ciudades con alta actividad económica y turística como la Ciudad de México, este tipo de eventos genera una importante derrama económica y un incremento significativo en la movilidad urbana. Sin embargo, también eleva la exposición de negocios y corporativos a riesgos como accesos no autorizados, robos de oportunidad, actos vandálicos, alteraciones al orden público, daños a la infraestructura y afectaciones derivadas de aglomeraciones en las inmediaciones de los inmuebles.

De acuerdo con los Censos Económicos 2024 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 86.7% de los más de 7 millones de establecimientos del país pertenece a los sectores de comercio (44.6%) y servicios (42.1%), actividades cuya operación depende directamente de la afluencia de personas y que pueden verse afectadas por incidentes de seguridad, interrupciones logísticas o concentraciones masivas en su entorno.
Ante este panorama, ELIM Seguridad Privada Intramuros señala que la prevención debe convertirse en una prioridad para organizaciones que operan en zonas de alta afluencia o corredores comerciales con gran concentración de visitantes.
“Las empresas ya no pueden limitar la seguridad a una función reactiva. Hoy es indispensable adoptar una visión preventiva que permita identificar riesgos, establecer protocolos de actuación y contar con personal capacitado para responder de manera oportuna ante cualquier eventualidad”, señaló Ynbal Adda, director general de Elim Seguridad Privada Intramuros.

Según la ENVE 2024 del INEGI, 1.3 millones de establecimientos fueron víctimas de algún delito durante 2023, mientras que la inseguridad generó costos superiores a los 124 mil millones de pesos para las empresas mexicanas. La extorsión y el robo de mercancías se ubicaron entre los ilícitos de mayor incidencia.
Frente a escenarios de alta concentración de personas, ELIM Seguridad Privada Intramuros recomienda a comercios, restaurantes, bares, centros comerciales, hoteles y edificios corporativos fortalecer sus inversiones en:
– Personal de seguridad intramuros especializado en control de accesos y manejo de contingencias.
– Sistemas de videovigilancia con monitoreo permanente.
– Protocolos de control de aforo y flujo de visitantes.
– Planes de continuidad operativa ante bloqueos, manifestaciones o incidentes en la vía pública.
– Coordinación con autoridades y cuerpos de emergencia.
– Evaluaciones preventivas de riesgos de acuerdo con la ubicación y características de cada inmueble.

La compañía destaca que estas medidas no solo contribuyen a reducir riesgos patrimoniales y operativos, sino que también fortalecen la confianza de clientes, visitantes y colaboradores en momentos donde la afluencia de personas puede incrementarse de manera considerable.
“Los eventos internacionales representan una oportunidad para dinamizar la actividad económica y atraer visitantes, pero también demandan una preparación adecuada. La seguridad intramuros debe entenderse como una inversión estratégica que protege la operación de los negocios, minimiza riesgos y permite responder de forma eficiente ante cualquier escenario”, concluyó Ynbal Adda, director general de Elim Seguridad Privada Intramuros.
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