Tras la aprobación en la Congreso Federal y en los Congresos locales de la reforma constitucional que establece la reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas semanales, la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) reitera su disposición al diálogo institucional y a la construcción de mecanismos que permitan una implementación ordenada y viable para el sector.
Durante el proceso de análisis previo, CANIRAC participó en los espacios convocados por la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, aportando la perspectiva de la industria restaurantera y subrayando la importancia de que la transición se realice bajo criterios de gradualidad y certeza jurídica.

Al tratarse de una reforma constitucional, el proceso legislativo contempla aún su aprobación por parte de los congresos estatales y su posterior publicación en el Diario Oficial de la Federación, así como la armonización correspondiente en la Ley Federal del Trabajo, donde se establecerán los alcances específicos de su aplicación.
La industria restaurantera presenta características operativas particulares. El 96% de los establecimientos son microempresas, muchas de carácter familiar, que generan más de 2.1 millones de empleos directos en el país y operan los 365 días del año, con horarios extendidos y esquemas de múltiples turnos. Por ello, cualquier modificación estructural requiere un análisis técnico detallado y esquemas de acompañamiento adecuados.
CANIRAC dará seguimiento puntual a las siguientes etapas del proceso, procurando que la implementación se realice bajo criterios de:
• Gradualidad
• Certeza jurídica
• Evaluación de impacto sectorial
Asimismo, la Cámara trabajará en el diseño de herramientas de acompañamiento para apoyar a los establecimientos en la transición hacia el nuevo esquema laboral, incluyendo orientación técnica y espacios de capacitación.
Reiteramos nuestra disposición permanente para colaborar con las autoridades en la construcción de condiciones que permitan fortalecer el bienestar laboral sin comprometer la viabilidad operativa de las micro, pequeñas y medianas empresas del sector.
Exhortamos a las autoridades a establecer una mesa técnica que permita evaluar los impactos de la reforma al sector, y construir de manera conjunta mecanismos para facilitar la transición e implementación en pequeñas y medianas empresas.
