
Por: Sergio E. González Rubiera
Mucho se ha insistido a lo largo de los años, en la necesidad de que existan leyes de fomento para la actividad turística, escenarios legislativos que privilegien a este sector y en consecuencia estímulos fiscales, que además de alentar, faciliten la puesta en marcha de negocios turísticos, el avance y progresión de los existentes y con ello, la generación de empleos, la derrama económica a partir de captar a más y mejores turistas y con ello, lograr mejor calidad de vida para la población, y especialmente en aquellas comunidades receptoras de turismo en el país.

Incentivar a la industria turística, implica por una parte derribar barreras y obstáculos para la operación de las empresas, agilizar y facilitar la tramitología, y por otra, de manera importante, reducir la carga tributaria, y por decirlo simple y llanamente, hacerlo más fácil tanto para los emprendedores, como para quienes ya establecidos, sean micro, pequeñas, medianas o grandes empresas, puedan ser más competitivos, generen y mantengan empleos y en suma, con ello, poder generarle más turistas, más divisas y más ingresos a sus empresas, a su región y al país.

Incentivar a las empresas turísticas, reduciendo la carga tributaria, es decir con estímulos y beneficios fiscales, significa, por una parte, desde una óptica, una afrenta contra la recaudación y en una teoría simplista una merma contra los ingresos del estado. Quitarle o reducirle impuestos en pocas palabras, a los empresarios turísticos, implica una reducción en la recaudación para las arcas de los gobiernos, pero visto desde otra óptica y con visión de largo plazo significa la posibilidad de incrementar los flujos turísticos y con ello, el gasto, la derrama y el pago, al tiempo, de otros muchos impuestos.

Por citar un ejemplo, de implementarse la TASA CERO, a grupos, convenciones, incentivos y congresos en TODA su extensión, sin cortapisas ni restricciones, aplicándola de manera amplia a todos cuantos servicios se ocupan en la industria de reuniones, podría derivar en un importante incremento en el flujo de turismo por este segmento, significando además de mayores ocupaciones hoteleras y a mejores tarifas, la posibilidad de dar empleos a un sinfín de actores y actividades asociadas, como especialistas en la conducción de grupos (free lances), marinas, floristas, músicos, proveedores de producción de espectáculos, transportistas diversos, vendedores y productores de artesanías, y un sinfín de etcéteras, que a su vez habrían de generar y contribuir con pagos de impuestos, además de empleos.
La industria de reuniones, en el caso del Caribe Mexicano, puede significar de manera estimada solo un 20% del mercado anual, a tarifas hoteleras por demás atractivas, que además viene a compensar meses de temporada baja, pero que de contar con los incentivos adecuados podría incrementarse de manera significativa.

El turismo es una cadena infinita de producción y si se le incentiva y fomenta de forma adecuada, puede significar para México, una derrama inconmensurable de ingresos, debe ser la palanca que nos impulse como potencia a nivel mundial y puede ser sin duda la plataforma de lanzamiento para que México pueda sin lugar a dudas ser líder en turismo mundial, al tiempo que va complementando y eventualmente sustituyendo al petróleo, sin duda en decadencia.
A continuación, los asuntos a legislar:

A nivel Federal:
Exentar del pago de ISR por cinco años a los empresarios que remodelen hoteles, parques temáticos, restaurantes y marinas.
Exentar del pago de ISR por cinco años a quienes establezcan o inicien un negocio turístico de cualquier índole que sea micro o pequeña empresa, exentar el 50% tratándose de medianas y grandes empresas.

Exentar de ISR, a las empresas transportistas de nueva creación, por cinco años, y por tres años a quienes renueven flotilla.
Incorporar la deducibilidad de impuestos al 100% por consumos en restaurantes.
Lograr de manera efectiva la devolución parcial de impuestos a los turistas extranjeros que hagan compras en los destinos turísticos de México, incorporando módulos eficaces y visibles en aeropuertos, grandes tiendas y almacenes. Revisar el caso de España.
Tasa Cero para Grupos, Convenciones e incentivos, debería ampliarse para que sea aplicada a grupos extranjeros y mexicanos; así mismo que aplique para la contratación de recintos, transportación, restaurantes y marinas, además de los hoteles. Aplicable también para todos los congresistas que de manera individual y por su cuenta, asisten a un Congreso, de manera que todo el IVA, que pagan durante sus estancias les sea devuelto. La tasa CERO, debe ser amplia, fácil y sencilla de aplicar y de comunicar a los mercados emisores y a los organizadores del segmento de Reuniones.
Eliminar el IVA, en la venta de excursiones turísticas.
Turismo Médico:

Que se reconozca el turismo médico como actividad prioritaria en la Ley General de Turismo.
Deducción acelerada del 100% para inversión en infraestructura médica enfocada a extranjeros.
Facilitar importación temporal sin aranceles de equipo médico especializado.
Al Buen Entendedor…