Otoños de Cuento en el Bosque de Cobre: Un Sendero Mágico en Málaga
El otoño tiene una forma especial de envolvernos con su manto dorado y anaranjado, y el Bosque de Cobre, escondido en las profundidades de Málaga, es el lugar ideal para vivir esta experiencia. Cada año, este rincón encantado se transforma en un espectáculo de colores que atrae tanto a los amantes de la naturaleza como a quienes buscan reconectar con lo mágico de la temporada.
Situado en las serranías malagueñas, el Bosque de Cobre ofrece un recorrido que va más allá de una simple caminata. A medida que avanzamos por sus senderos, los árboles de castaño y los álamos nos saludan con sus hojas brillantes, creando un verdadero festival de tonos rojizos y dorados. Los pasos se vuelven más suaves, casi como si la naturaleza misma nos invitara a un paseo contemplativo.
Uno de los grandes atractivos de este sitio es la biodiversidad que florece en sus ecosistemas. Durante el recorrido, es posible avistar una variedad de flora y fauna que, en estas fechas, se encuentra en su máximo esplendor. Las ardillas juguetonas se deslizan entre las ramas, mientras que el canto de los pájaros acompaña cada paso, creando un sinfín de melodías que parecen historias antiguas susurradas al viento.
El sendero no solo es un deleite visual, sino también un viaje sensorial. El aroma a tierra húmeda, a hojas crujientes y a la calidez de la tarde otorgan una atmósfera especial. Esencialmente, cada instante es perfecto para hacer una pausa y disfrutar de un paisaje que parece sacado de un cuento de hadas.
Además, la ruta está salpicada de lugares estratégicos ideales para descansar y disfrutar de un picnic al aire libre. Un simple sándwich adquiere un sabor especial cuando es compartido en compañía del murmullo de un arroyo cercano y las vistas deslumbrantes de las montañas malagueñas.
Con la llegada de la tarde, el sol comienza su descenso, tiñendo el cielo de colores vibrantes que se reflejan en el follaje. Es el momento perfecto para capturar fotografías que capturan la esencia del lugar, un recuerdo tangible que nos acompañará cuando volvamos a la rutina.
La experiencia en el Bosque de Cobre no está completa sin un recorrido cultural por los encantadores pueblos cercanos. Los cafés con encanto, que sirven delicias típicas, son el final perfecto para un día de aventura. Aquí, uno puede degustar un trozo de tarta de castañas o un café caliente, sintiéndose totalmente enfundado en el espíritu del otoño andaluz.
Visitar el Bosque de Cobre es una invitación a redescubrir la belleza de la naturaleza en una de sus temporadas más mágicas. Cada sendero es una promesa de aventura, cada hoja caída cuenta una historia, y cada momento es una oportunidad para conectarnos con la esencia más profunda de Málaga. Así que, si buscas un plan que combine naturaleza, tranquilidad y un poco de encanto, este bosque debería ser tu próxima parada.
” Fuentes www.infobae.com ”
