Legisladores, especialistas académicos y organizaciones de la sociedad civil, coincidieron en la urgencia de incrementar los gravámenes a productos nocivos para la salud como, bebidas saborizadas y tabaco.
Proponen aumentar el impuesto a tres pesos por cigarro, lo que reduciría el consumo en 41% y evitaría más de 73 mil muertes en la próxima década.
Sobre el impuesto al refresco la propuesta es elevar la cuota a 7 pesos por litro, para cumplir con estándares internacionales y reducir la diabetes y enfermedades cardiovasculares asociadas a su consumo.
Insisten en incorporar también un impuesto a bebidas alcohólicas.
Con la finalidad de fortalecer las políticas públicas en materia de salud y finanzas públicas, el diputado Alfonso Ramírez Cuéllar encabezó el Foro Nacional “Impuestos saludables: generaciones sanas”, donde especialistas académicos y organizaciones de la sociedad civil, coincidieron en la urgencia de incrementar los gravámenes a productos nocivos para la salud como, bebidas saborizadas y tabaco, como parte del Paquete Económico 2026, a fin de reducir el consumo, prevenir enfermedades y generar ahorros sustanciales para el sistema de salud.
El legislador subrayó que este ejercicio busca abrir nuevamente la discusión de un tema que ha generado debate constante en las Cámaras: El propósito es retomar un asunto que no es nuevo, pero que siempre ha sido relevante. Hoy buscamos abrir el diálogo con especialistas, instituciones y sociedad civil para enriquecer la propuesta presentada por el Ejecutivo Federal, sostuvo.
Durante su participación, la Dra. Luz Miriam Reynales, del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), destacó que el tabaquismo provoca más de 63 mil muertes al año y cerca de 430 mil nuevos casos de enfermedades, con un costo social anual estimado entre 193 y 194 mil millones de pesos, de los cuales 116 mil millones recaen directamente en el sistema de salud.
La Dra. Belén Sáenz, de la Universidad Autónoma de Baja California, recordó que los incrementos sostenidos en el impuesto al tabaco durante la década de 2000 redujeron la prevalencia de consumo en un 30% y evitaron 11 mil muertes prematuras.
El Mtro. Erick Antonio Ochoa, director de Salud Justa Mx, planteó que la propuesta del Ejecutivo debe reforzarse: Lo ideal es aumentar el impuesto a tres pesos por cigarro, lo que reduciría el consumo en 41% y evitaría más de 73 mil muertes en la próxima década.
A su vez, la Dra. Guadalupe Ponciano, coordinadora del Comité Interinstitucional para la Lucha contra el Tabaco, advirtió sobre los riesgos de abrir el mercado a nuevas bolsas de nicotina, cuyo consumo ya cuenta con evidencia científica sobre sus daños.
En materia de bebidas azucaradas, Doré Castillo, de la Coalición ContraPESO, y Paulina Magaña, de El Poder del Consumidor, coincidieron en la necesidad de elevar la cuota a 7 pesos por litro, para cumplir con estándares internacionales y reducir la diabetes y enfermedades cardiovasculares asociadas a su consumo.
El Dr. Juan Carlos Salgado, también del INSP, puntualizó que un IEPS de al menos 20% sobre estas bebidas reforzaría los beneficios en salud y generaría importantes ahorros para el sistema de salud.
Asimismo, la Mtra. Alejandra Macías, del CIEP, señaló que los impuestos saludables cumplen una doble función: desincentivar el consumo y aportar recursos fiscales en un contexto de espacio presupuestal limitado, e insistió en incorporar también un impuesto a bebidas alcohólicas.
Finalmente, el Mtro. Diego de la Mora, de Fundar, propuso etiquetar los recursos adicionales en favor del IMSS-Bienestar, con el objetivo de garantizar una mejor atención a la población sin seguridad social.
Al clausurar los trabajos, el diputado Carol Antonio Altamirano, presidente de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, sostuvo que existe interés en el Congreso por fortalecer la propuesta:
Los impuestos saludables son un instrumento de política efectiva, recomendado por organismos financieros internacionales como el Banco Mundial y de salud, pues previenen la iniciación del consumo en niños y jóvenes, incentivan el cese en adultos y fortalecen la sostenibilidad del sistema de salud.